La Plaza de la Constitución mequera ha acogido esta misma mañana el II Bienal Nacional de encajeras Villa de Meco. Desde las diez y hasta las dos de la tarde, unas 230 personas han participado en este encuentro celebrado por tercera vez en el municipio. Catorce escuelas de la Comunidad Madrid, asociaciones de Tarragona, Alicante, Navarra, Toledo, Ciudad Real y Guadalajara entre otros se han reunido en la céntrica plaza cercana a la Iglesia de Meco. El objetivo es claro: fomentar este arte, compartir y aprender nuevas técnicas y, sobre todo, no dejar que caiga en el olvido. Más videos y fotos en leer+
El grupo de encajeras de Meco ha sido el encargado de poner en marcha esta iniciativa que trata de fomentar el encaje de bolillos, sacando a la calle este arte que proviene de Flandes. Vestidas con el traje regional, compuesto por una falda roja , una camisa blanca con un motivo de la virgen al cuello y un chaleco negro, se paseaban por las distintas mesas de las agrupaciones y asociaciones ofreciendo a los asistentes piezas de bollería para amenizar la mañana.
Con la colaboración de distintos establecimientos, fundamentalmente bancos y empresas de Meco, han llevado a cabo una rifa, en la que se sorteaban unos treinta regalos cedidos en su mayoría por los establecimientos. A un euro por papeleta, encajeras, familiares, amigos y vecinos curiosos que se han pasado a ver como se trabajaba el bolillo, han participado en este sorteo celebrado en torno a las doce y cuarto de la mañana.
Además dos personas tenían un presente asegurado: la encajera menor y la encajera mayor. Es el reconocimiento que reciben la participante más pequeña y la de mayor edad respectivamente. Este año, el galardón a encajera menor ha recaído en Mar Santamaría, de siete años, que ha acudido al encuentro con su abuela Angeles Serrano, ambas de Azuqueca de Henares. La pequeña, que estaba trabajando en un delfín, no lleva mucho tiempo haciendo encaje de bolillos, aunque según su abuela “a mí me costó mucho más que a ella, enseguida ha sabido moverlos”. Por otra parte, la encajera mayor venía de Alcalá de Henares y ha sido Doña Amparo Pérez de 82 años.
Puntillas, caminos de mesa, abanicos, collares y pulseras han sido parte de la muestra de un arte complicado pero muy agradecido que ha impresionado a más de un mequero. Por ejemplo a Mari Carmen: “Es admirable el trabajo que hacen. Hay cosas que son maravillosas, cuando ves esos hilos tan finos… es impresionante”. Una de las piezas más admiradas se encontraba en la Mesa correspondiente al grupo de encajeras de Meco y al de Corpa, un conjunto de flores de hilo de 100 y de 120 ubicado en una urna, elaborado como un homenaje a la Virgen de la Cabeza, de Meco. Su autora es Pilar González, natural del municipio y residente y, junto a sus compañeras, una de las organizadoras del evento.
ESMERALDA GONZALEZ RECIO









