Con una sobria puesta en escena concretada en una estructura que hacía las veces de vagón de tren, de habitación de hospital o de consulta psiquiátrica, la función se posa y transcurre a lo largo de once atisbos sobre los hechos ocurridos el once de marzo de hace cuatro años.
En poco más de una hora, la dupla de actores logra llenar el escenario con un texto no exento de polémica, falto de intensidad en algún momento de la representación, y especialmente directo al final de la misma.
Transiciones sencillas apoyadas en los juegos de luces y un sonido efectista arropan a un guión que busca y logra la reflexión crítica del espectador.
Enlazar a
Visitas: 56
Comentarios (0)




