Innovadora y atractiva escenificación que conjuga danza, música y medios audiovisuales para homenajear al torero rondeño Cayetano Ordóñez Aguilera, ‘el Niño de la Palma’. Sobre las tablas, Federico Corrales, que lidiaba en casa ante un público entregado.
En poco menos de una hora se produjo en el Antonio Llorente la fusión de toreo y danza en un espectáculo transgresor para perfilar la figura del torero Ordóñez Aguilera. Dotado de una internacionalidad propia de ambas disciplinas gracias a la narración parcial en castellano, inglés y japonés, el montaje brindó a los bailarines una coreografía muy sensorial y colorista.
La guitarra en manos de Pepe el Pucherete fue un agregado más al espectáculo que gustó mucho a las casi 200 personas que asistieron al teatro.




